viernes

TRASLÚCIDAS LLAMAS

Pasa que ayer fue maldito, me congelé en visiones de futuro infinito vaciado en constantes segundos del presente. Vi el pasado como quien recolecta conchas en el mar, sólo recogen las más o menos bellas, iba tomando cada imagen y de igual manera las iba tirando, no sirve ver mi memoria, no sirve llenar los recuerdos con recuerdos. Desde el amanecer el sol se postraba continuo e insignificante, mientras llueve la continuidad del sol parecerá cada vez más fantástica. En el estado de compresión temporal me descifro como eternidad no mencionada y también me descubro efímero que comunica a segundos con minutos, a horas con días, a siempre con nunca, a licor con sonrisa. Me dirigí a dormir para esconderme de mí, era tiempo de abrigar lecciones que una hermosa sombra dejó en mi lecho de pronta ¿muerte? En este hoy me desaparezco, luego me integro en nueva forma, la misma visión se reforma para ser igual. Aún se puede caminar en la luz, se golpea un desierto con gotas púrpura para crear una próxima muerte de flores cuyos pétalos, traslúcidos y llameantes, sean abono y se pueda cultivar en estos suelos atascados de vuelos sin viaje. Una conquista hace retornar a palabras que forman edificios sobre arena llamados verdad y regla, ahora dentro de números un distinto valor se crea en oasis que promete aparente final y regresos de cielos. Como un ave que planea sobre cromáticos vapores veo mi sombra cubriendo pasos y olas. Insignificancias fabrican casualidades de inicios lentos con ilusión de incendiar clamores clandestinos, pasionales. Complicidades de astros y la sinfonía de cada supernova dentro de esta mirada vacía de horizonte confabulan exilio y amaneceres cerrados en insolencias pueriles. Cada árbol se consume con venganzas pulmonares. Después de caminar en playa tapizada de nocturna existencia, encuentro un camino olvidado en brazos y labios de astral visión, en recuerdos de fuego y juego. Jamás recorro el camino sin olvido en los bolsillos. Se divisa salida de la libertad, un deseo de prisionero se condensa en posibilidad de creación, el caminar cesa. Se ha logrado dejar de intentar de trascender.

25-28/0909/1210-1048

1 comentario:

metafora zero dijo...

Las conchas marinas que no guardan el mar....el eco de adentro para aguera....

Alud de salud ¡¡

...siempre fue así.

Caminaba como perdido y sonreía c on ojos apagados, sus manos danzaban cual péndulo... vagabundo que babea nostalgia que añora olvido...