domingo

UN DESORDEN Y SE OXIDÓ

Un escrito;
tres seres bajo un árbol rodeados de mundos.

Uno lee;
pronto partiría.

Alguien oye;
manos apretan.

Otro más acurrucado;
siempre alguien no entiende.

Raquiticas ramas gritando colores
y un rose de fantástico parpadeo.

El buen latido (un pecho alegremente cálido).

La novela de enamorados:
la suposición estúpida, lo repetido de las líneas,
lo repetido de las líneas,
lo repetido de las líneas,
lo repetido de las líneas,
lo empalagoso del enamorado (sólo leí la introducción).

Los protagonistas y los caminos separados.
Siempre el dolor es absurdo buscado.

Ella no está, no como se desease.
Él caminó cabizbajo pues así lo deseó.
Tercer personaje ya no cuenta,

Un dolor expulsado sobre la memoria.

¿Entonces ahora un clavo saca a otro?

Quizás.

Pero el corazón está lleno de agujeros y
en uno de ellos está su nombre
en otro el mío, pero no está cerca.

¿Aún tiene metal ensartado?

Quitarlo haría más daño,
los latidos siguen
es más se vitalizan allí.

Un dolor expulsado sobre la memoria,
un gris allí se tornó rojo
el rojo se volvió café.

Ahora el recuerdo late
bombea más rápido y más fuerte.

Más deseo y más sentir.

¿Y para qué? El corazón ya se oxidó.




2103070903

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El engendro se cree de metal vaya vaya, mano cuando vas a cambiar????? una cosa te digo y no es la primera vez que lo hago dejate de mierdas y anda a buscar a quien queres y si tu corazon ya se te hizo mierda pues que mas que queda que completar la cagada.
Mano nos miramos luego que pronto regreso y recordate que todavia me debes el tamalito de los pitufos.

Un abrazo compa.

IGNACIO dijo...

Con una imaginación que da envidia mucho corazón, no creo que esté tan oxidado.

Un abrazo.

Mercedes dijo...

Sólo se oxida cuando deja de sentir. Luego muere y ya no sentis nada.

Anda alta la marea percibo. remolinos y turbulencia.

un abrazo.

...siempre fue así.

Caminaba como perdido y sonreía c on ojos apagados, sus manos danzaban cual péndulo... vagabundo que babea nostalgia que añora olvido...