viernes

VERGÜENZA

Parado en el horizonte me deterioro lento
cercano al abismo me cocino en sartén
me inflo con pegamento y bajo con hierba y piedra...
todo es fácil, exprimir cerebro y destruir cordura.
Entre todos voy perdiéndome, salvando los viejos vicios
destrucción por complacencia y antojo de inconsciencia
mi deber es ser repulsivo, caminar rumbo a la mierda.
El mejor sueño trae subterránea pesadilla.
Mírenme... ando pegado y prendido,
esperando el amanecer para torcerme,
mientras, opto por libar hasta doblarme.
La madrugada es machacada en mis ojos
estos que se llenan de ácidos...
medusas son la recurrencia.
Encuentro mi suicidio,
colgarme de ella y perderme en fuego.
¡Qué delicia el color violeta!

El resto del camino... aparece la consciencia
fatiga y hambre invaden, la sed es normal.
No hay cómo apagar mi delirio,
ya fue dicho que me pierdo sin necesidad de hablar.
La locura me pertenece y viceversa...
soy títere que se cree con vida.

Bueno ya demasiado tiempo tirado en letras,
mis pies en llamas, debo ir rumbo al bosque...
allá está la continuación de este escrito.

1611081544

1 comentario:

Gabriela Monroy Calva dijo...

Los últimos 3 versos de tu poema me encantaron

Un vuelo

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