RELATO TONTO Y ABURRIDO VIII

Me siento extráño, miles de pensamientos chocan entre sí dentro de esa caja con materia mucosa que me hace fantasear y alucinar, y a la par otros miles de imágenes que te representan entre metaforas de ausencia, de luz astral, de luz nocturna de encanto. Y me siento como niño perdido entre la caja de cartón vuelta laberinto de especias y fresco de melocotón ("peach" diría). Hoy, el eterno presente que retorna jamás dejando de acechar con su idea de futuro suicida empeñado en ser pasado repleto de antojo, me viene a arrancar con frialdad lo que pudiera ser el enlace perfecto entre mi escasa y poco a poco debilitada razón con ese ritmo que me dice que el camino siempre será un tropiezo en el que mi rostro deberá de ser dejado entre el polvo.
Para ser más preciso en mis palabras he de mencionar que estoy cansado ya de mis mentiras y más de mis verdades, !¿Acaso no soy la linterna que debe apagarse cuando ya es innecesario que iluminen tan sólo un punto, apice de lo que en verdad existe?!
No lo sé, pero todo apunta a ello, y lo digo pues el gris me está abarcando de nuevo y aunque coloque fuego en mis labios y universos en mi mente este sigue cual plaga exparciendose en mi cuerpo pudriendolo de nuevo. Así que esto es lo que ocurre, que de habría de dejar mis letras que tenían la intención de describirte pues las sé tristes y vacías incapaces de demostrar lo que en verdad vos mostras, delatandome entero en que soy lo que muestro con suspiros de felicidad(aquí me "chiveo" pues es como estar gritando auxilio al todo que jamás acepto como correcto).

11 comentarios:

Ramona Torres dijo...

El pasado tiene esa cualidad impostergable de sobresaturar los espacios vacíos y de mantener abiertas las heridas infligidas por nuestras propias manos....




P.

Anónimo dijo...

Si lo leo es tierno. Si en mi memoria se grabara su voz una vez más...

metafora zero dijo...

Diario de la noche

A la hora en que el sueño se desliza
Como un ladrón por senderos de fieltro
Los poetas beben aguas rumorosas
Mientras hablan de la oscuridad,
De la oscura edad que nos circunda.
A la hora en que el tren tizna la luna
Y el ángel del burdel se abandona a su suerte,
La orquesta toca un aire lastimero.
Una yegua del color de los espejos
Se hunde en la noche agitando su cola de cometa.
¿Qué invisible jinete la galopa?
Juan Manuel Roca


Adelante sin contemplaciones parcero¡¡

mvaluna dijo...

alguien me dijo una vez:
"anoche engañamos bien a la soledad"
esa frase aún rebota en mi memoria

quizá eso es todo lo q se puede hacer, lo q se puede esperar: engañar a ratitos a la soledad, arrancar jirones de alegría al absurdo... a veces con más silencios q palabras...

Mercedes dijo...

quien es gris cuando la felicidad se le trepa por la piel?.....
nadie mar.. nadie absolutamente..

Ambar dijo...

Y esto que sería...?, como una autoflagelación, un por las dudas no volver a creer?

me encantó este texto Mar...como un descubrimiento...

Un beso!!!!

Goathemala dijo...

Un placer regresar desde la tormenta en un instante calmo y encontrarme con tu poesía ya sea en verso o en prosa.

Excelentemente escrito, con un romanticismo justo.

Un placer, amigo.

Alexia dijo...

melancol{ia quie es eso ya no la siento ni siento compasión soy un ser apático que ha regresado de sus abismos a encontrar un atisbo deluz
saludos
Alexia

Ramona Torres dijo...

Qué pasó? raro es volver a visitarlo y no encontrar nada nuevo.


Vuelvo más rato...





P.

Unmasked (sin caretas) dijo...

El pasado va y vuelve, pero nunca te abandona.

nunca son aburridos estos relatos, lo contrario. y se te extrana, siempre..se te extrana.

petra

Alecksya dijo...

Mar, donde andas? todo bien? :/