lunes

REGRESAR CON LA MOCHILA LLENA Y FELIZ

Hoy caminé desde temprano
ví el sol
brillaba desde lo alto
quemó mis ojos
huí a donde había sombra.

Hoy respiré con ánimo
anduve entre laberintos
de árboles y piedras
pronto caí en un barranco,
otro momento para meditar.

Luego el cielo lloró
me alegre de ver tristeza
entre lo que ya no me rodeaba
me sentí regocijado
en entorno conocido.

Hoy quiero olvidar
lo que me pasó
hoy ví entre palabras
entre imágenes difusas
que él se postró frente a mí.

Y por eso mi caminata
buscándolo
no lo encontré y ahora voy a dormir
y desaparezco de este lugar
para volver pronto
para volver al amanecer
alegre y cantando
por traer en mi mochila
la cabeza de mi padre.



2001072357

3 comentarios:

Mercedes dijo...

recuerdos oxidados, reminiscencias historicas y salome con sus caprichos....
Levantarse como primera tarea es algo q requiere muchisimo esfuerzo.
El sol no siempre es motivador, a veces nos agota.
---------Respirar---------------
pero solo si es dentro de una bolsa de papel pq de lo contrario el ambiente esta muy contaminado.
Los barrancos son la respuesta a nuestra rebeldia hacia la introspeccion.
Que llueva, que llueva! pero que no venga la virgen de la cueva no sea que te robe el corazon y que sea tu cabeza la que se lleve en su morral.
Olvido.. como ultimo recurso...
(tan justo y necesario)
Ahora decime vos, como se hace para hacerse un solo con el olvido? para ver dentro de aquellos ojos y que las mariposas no revoloteen?
Como logras que no te traicione ni el cuerpo ni el recuerdo??

un abrazo mar, y suerte con el trip.. ya sabes q si uno regresa de la guerra es pq no necesariamente tenemos q morir en la batalla los demas..

metafora zero dijo...

Que reconciliar recuerdos sea tan trascendente como cambiar un bombillo¡¡ Comunicación horizontal hipervinculada¡¡

Un abrazo parcero¡¡

zapa dijo...

Que en tu mochila el cielo sin su tristeza logren hacerte soñar con amaneceres llenos de profundas alegrías.

...siempre fue así.

Caminaba como perdido y sonreía c on ojos apagados, sus manos danzaban cual péndulo... vagabundo que babea nostalgia que añora olvido...